En el mundo gastronómico, la creatividad es clave. Ya sea que desarrolles un platillo único, una forma original de presentarlo, o una técnica innovadora de cocción, la pregunta es la misma: ¿puedes proteger legalmente eso que te hace diferente?
En México, la propiedad intelectual en gastronomía es un tema poco explorado, pero muy importante para chefs, emprendedores del sector alimentario, creadores de contenido culinario y marcas de restaurantes. Proteger una receta, una técnica o incluso la identidad visual de un platillo puede marcar la diferencia entre destacarte o ser copiado sin consecuencias.
En este artículo, te explicamos qué dice la ley mexicana sobre las creaciones gastronómicas, qué elementos sí se pueden registrar, cómo hacerlo correctamente y qué errores evitar si quieres construir un negocio gastronómico sólido, innovador y legalmente blindado.
¿Qué dice la ley mexicana sobre recetas?
Uno de los mitos más comunes es que una receta de cocina puede ser patentada como tal, pero la realidad es más compleja.
La receta como lista de ingredientes no se protege
Según la legislación mexicana, y en general en el marco internacional, una simple lista de ingredientes y pasos para preparar un platillo no puede ser registrada como obra protegida. ¿La razón? Porque se considera una idea funcional, no una expresión creativa.
La ley protege la forma en que esa receta se expresa, no la receta en sí. Por ejemplo, una receta escrita en forma de poema, una narración creativa o una infografía culinaria original, sí puede estar protegida por derecho de autor.
¿Y si la receta es completamente original?
Aun cuando una receta sea inédita, si solo está presentada como una lista técnica de ingredientes y cantidades, no cumple con los requisitos de originalidad creativa que exige el derecho de autor.
Sin embargo, sí puede formar parte de una obra más amplia que sí se puede registrar: un recetario, un video tutorial, una publicación en redes sociales con elementos gráficos distintivos, etc.
¿Y las técnicas culinarias? ¿Se pueden proteger?
Aquí entramos en un terreno más técnico. Las técnicas culinarias, a diferencia de las recetas, pueden ser susceptibles de protección si cumplen ciertos requisitos.
¿Qué es una técnica culinaria en términos legales?
Una técnica culinaria se refiere a un proceso o método de preparación de alimentos, como una forma innovadora de cocer, enfriar, marinar, fermentar o presentar alimentos.
Para ser protegida legalmente, esta técnica debe cumplir con características como:
- Ser nueva y no obvia para alguien del medio.
- Aportar una ventaja técnica o comercial.
- Ser susceptible de aplicación industrial o comercial.
Formas legales para proteger técnicas gastronómicas
- Modelo de utilidad: Si la técnica implica un nuevo proceso que mejora la funcionalidad de la preparación o el uso de instrumentos de cocina, podría protegerse bajo esta figura ante el IMPI.
- Secreto industrial: Si la técnica proporciona una ventaja competitiva y se mantiene confidencial, puede registrarse como secreto industrial. Para ello, se deben cumplir requisitos legales de confidencialidad, acceso restringido y documentación interna.
- Patente: Muy raro en gastronomía, pero no imposible. Si la técnica implica una invención con aplicación industrial completamente novedosa, puede aspirar a protección mediante patente.
¿Qué se puede registrar y cómo?
Aunque no todas las recetas ni técnicas son registrables por sí solas, la propiedad intelectual en gastronomía ofrece varias formas de protección:
1. Derecho de autor
Aplicable para:
- Recetarios escritos (impresos o digitales)
- Videos tutoriales culinarios
- Ilustraciones, fotografías y presentaciones de platillos
- Obras creativas con narrativa culinaria
- Guiones o cursos de cocina
Se registra ante INDAUTOR, con un trámite sencillo, económico y rápido. Este registro protege la forma en que se expresa la obra, no el contenido funcional (como el ingrediente o paso técnico).
2. Marca registrada
Aplica si has creado:
- Un nombre distintivo para tu platillo (por ejemplo, “Taco Galáctico”)
- Un nombre comercial o de restaurante
- Una línea de productos alimenticios
- Un logo, empaque o identidad visual original
La marca se registra ante el IMPI. Esto impide que otros usen un nombre similar en los mismos productos o servicios, y da pie a licenciar o franquiciar tu concepto gastronómico.
3. Secreto industrial
Ideal si tienes una técnica, mezcla de especias, receta o proceso que:
- Te da una ventaja comercial clara
- No es conocida públicamente
- Solo se comparte internamente bajo acuerdo de confidencialidad
Se puede registrar como secreto industrial en el IMPI, siempre que cumplas con su correcta gestión legal y documental.
Errores comunes al intentar proteger recetas o técnicas
Uno de los principales problemas con la propiedad intelectual en gastronomía es la desinformación. Estos son algunos errores frecuentes que puedes evitar:
1. Pensar que cualquier receta puede patentarse
La patente es una figura muy estricta y no aplica para ideas simples, combinaciones de ingredientes comunes o preparaciones tradicionales. Intentar registrar todo como patente puede ser tiempo y dinero mal invertido.
2. Compartir la receta o técnica sin protección previa
Publicar una receta innovadora en redes sociales o presentarla en concursos sin haber considerado un mecanismo de protección (como secreto industrial o marca) puede facilitar que alguien más la copie o incluso la registre a su nombre.
3. No diferenciar entre receta y marca
Muchos emprendedores lanzan un platillo con un nombre distintivo sin registrarlo como marca. Esto deja la puerta abierta para que otra persona lo registre y lo explote comercialmente.
¿Vale la pena proteger una receta o técnica?
La respuesta es sí, si esa receta, técnica o concepto forma parte de tu diferenciador de marca. La propiedad intelectual no solo protege contra el plagio, también:
- Aumenta el valor comercial de tu propuesta culinaria.
- Facilita alianzas, licencias o franquicias.
- Aporta prestigio y reputación profesional.
- Evita conflictos legales con colaboradores, socios o clientes.
- Te permite defender tus creaciones en tribunales si es necesario.
No proteger tu creación puede significar ver tu platillo reproducido sin permiso en otros restaurantes, o perder el crédito de una técnica que tú desarrollaste con años de prueba y error.
Casos reales de protección en gastronomía
Aunque en México aún se explora poco este tema, en el mundo sí hay antecedentes:
- Ferrán Adrià, chef del desaparecido El Bulli, protegió algunas de sus técnicas como secretos industriales.
- Grandes cadenas como Starbucks o McDonald’s registran marcas de bebidas y presentaciones únicas.
- Recetarios y libros de chefs famosos están protegidos por derecho de autor.
Tú también puedes usar estos marcos legales para proteger tu propuesta gastronómica, sin importar si eres un chef de renombre o un emprendedor que está empezando.
Conclusión
La propiedad intelectual en gastronomía no protege una receta como lista de ingredientes, pero sí la creatividad, el diseño, el concepto, la marca, el proceso innovador y la forma en que lo comunicas.
Si tienes una técnica culinaria única, una presentación distintiva o un concepto gastronómico con potencial comercial, no lo dejes desprotegido. Con la asesoría adecuada, puedes registrar los elementos clave de tu proyecto y construir una propuesta sólida y segura.
Recuerda: en un mundo donde todo se copia, la diferencia entre perder tu idea o convertirla en un negocio rentable está en protegerla legalmente.
¿Tu cocina es única? En yaregistrala te ayudamos a proteger legalmente tus recetas, técnicas y marcas para que puedas compartir tu creatividad con seguridad y confianza. Contáctanos hoy y empieza a proteger lo que te hace diferente.


